Cooperativa de vivienda in ruka, un ejemplo de ayuda mutua

La decisión de un grupo de delegados del Centro Empleados de Comercio de Mendoza se transformó en el impulso fundador de In Ruka, una entidad pensada para solucionar la necesidad de la vivienda propia.

Fue en 2011 cuando la idea de Gustavo Mujica, Hugo Morales (delegados de Carrefour Centro) y Juan Cabañez (delegado del Carrefour Las Heras y Patricias Mendocinas) de realizar un proyecto conjunto para obtener una vivienda para sus familias encontró el apoyo inmediato del Secretario General Guillermo Pereyra, quien puso a disposición las herramientas necesarias para hacerlo viable.

Así nació la Cooperativa IN RUKA, en lengua mapuche significa “Nuestra casa”, que obtuvo el 6 de marzo de 2012 su personería jurídica. La integran actualmente 60 trabajadores de comercio que comenzaron aportando una cuota mínima adaptada al presupuesto familiar.

La premisa inicial fue convertir el gasto en ahorro, un valioso concepto que en algunas épocas fue parte de la educación para la economía del hogar.

Los esfuerzos siguientes se aunaron para la búsqueda de un terreno que finalmente se adquirió. Se compró un predio de tres hectáreas en Colonia Segovia, lo que significó para todos un gran logro y la posibilidad de planificar una nueva etapa.

Según los testimonios de sus protagonistas, “se cumplió con extraordinario esfuerzo el pago del terreno, ahora estamos en proceso de escrituración y atentos a acceder a una línea de créditos para pensar en la urbanización”.

Este grupo de trabajadores de comercio, afiliados al sindicato, se han unido voluntariamente para hacer frente a una necesidad común, tan básica como una casa, un lugar donde vivir. El lugar que toda familia debería tener.

A su vez, el grupo ha sido motor de la formación de nuevas cooperativas a través de charlas, incentivo y transmisión de experiencias. Hay siete nuevas asociaciones formadas a partir de esta iniciativa.

Sin dudas, los miembros de una cooperativa se basan en aquellos valores que pueden sostener una empresa en común: la solidaridad, la ayuda mutua, la honestidad y la transparencia. Una práctica que tiene mucho que ver con el ejercicio de la democracia: participación voluntaria abierta y responsable, autonomía e independencia y compromiso con la comunidad.

La imagen del Centro Empleados de Comercio Mendoza, su respaldo y su responsabilidad social representan el valor agregado en esta tarea.