LOS MUCHACHOS DE ANTES, INICIOS DEL CEC

Después de muchas reuniones realizadas ante las preocupaciones manifestadas por los empleados de comercio, la sociedad que los agrupa puso a disposición de todos sus afiliados, a partir de febrero de 1945, la información completa sobre el régimen de cumplimiento de la Ley de Jubilaciones, Decreto 31.665. Para ello, habilitó un amplio horario de atención que permitió que los interesados puedan concurrir a su sede de calle Godoy Cruz. Estas acciones de la Sociedad, la institución que precede al Centro de Empleados de Comercio, crearon una conciencia de identidad institucional y de pertenencia que permitió un fortalecimiento necesario para poder luchar con más fuerza ante los propietarios de los comercios de Mendoza

Como un antecedente de lo que es hoy el CEC en el ámbito deportivo, la sociedad anunció ese mismo mes el inicio de la inscripción para el campeonato de básquetbol entre el personal de los comercios del Gran Mendoza. Estas actividades van generando una participación más activa de los afiliados que se acercan a la Institución con más asiduidad.

La sociedad argentina comenzaba a vivir un cambio  en las leyes laborales. La Sociedad señalaba a los medios de comunicación de Mendoza su preocupación respecto a la implementación de la Ley 31.665  sobre jubilaciones de comercio. Algunos sectores de la patronal todavía se resistían a hablar de esta reivindicación. A nivel nacional, la Confederación General de Empleados de Comercio de la República Argentina preparaba, en marzo de 1945, distintos actos destinados a concientizar sobre este avance de los asalariados del sector.

En Mendoza, la Sociedad de Empleados de Comercio entra en conflicto con algunas casas de comercio que poseen talleres anexos (sastrería, confecciones, modas, etc.) que no le habían efectuado a su personal el descuento de los aportes jubilatorios según la ley vigente a marzo último. Es así que la Sociedad denunció, el 6 de abril de 1945, esta situación que perjudicaba a muchos empleados de comercio. Las empresas denunciadas adujeron que los trabajadores de los talleres anexos no estaban comprendidos en los términos del mencionado decreto ley. La institución gremial insistió en que los artículos 2º y 3º de la Ley 31.665 dejaban en claro la situación de los compañeros del sector.